jueves, 4 de septiembre de 2008



''¿Crees que no lo entiendo?
El sueño imposible de ser.
No de parecer, sino de ser.
Consciente en cada momento.
Vigilante.
Al mismo tiempo,
el abismo entre lo que eres para
los otros y para ti misma,
el sentimiento de vértigo y
el deseo constante de
al menos, estar expuesta,
de ser analizada, diseccionada,
quizás incluso aniquilada.
Cada palabra una mentira,
cada gesto una falsedad,
cada sonrisa una mueca.
¿ Suicidarse?
¡Oh, no! Eso es horrible.
Tú no harías eso.
Pero puedes quedarte inmóvil
y en silencio.
Por lo menos así no mientes.
Puedes encerrarte en ti misma,
aislarte.
Así no tendrás que
desempeñar roles,
ni poner caras ni falsos gestos.
Piensas.
Pero, ¿ ves? La realidad
es atravesada,
tu escondite no es hermético.
La vida se cuela por todas partes.
Estás obligada a reaccionar.
Nadie pregunta si es real o irreal,
si tú eres verdadera o falsa.
La pregunta sólo importa
en el teatro.
Y casi ni siquiera allí.
Te entiendo, Elisabet.
Entiendo que estés en silencio,
que estés inmóvil,
que hayas situado esta falta de
voluntad en un sistema fantástico.
Te entiendo y te admiro.
Creo que deberías mantener
este papel hasta que se agote,
hasta que deje de ser interesante.
Entonces podrás dejarlo.
Igual que poco a poco fuiste dejando
los demás papeles.''



Persona (1966) Ingmar Bergman
.
.
.

miércoles, 3 de septiembre de 2008



No mientas,
que las palabras traslucen.
Esos pequeños encantos sonoros.

lunes, 25 de agosto de 2008

Ventana sobre el cuerpo.


La iglesia dice: El cuerpo es una culpa.
La ciencia dice: El cuerpo es una máquina.
La publicidad dice: El cuerpo es un negocio.
El cuerpo dice: Yo soy una fiesta.

(Galeano)

domingo, 10 de agosto de 2008



Me violentás con palabras,
........................
que mas que ser sonoras,
......................
...............son navajas.





sábado, 7 de junio de 2008

Exilio

El encierro es la bala en la frente. Pero también es el documento falsificado que aprieta Roxana fuertemente entre sus manos. Lo único que la separa (además del océano) de aquella bala certera. Roxana camina a pasos agigantados, en ciudades que le son ajenas. Roxana es una isla en medio de un mar de palabras que no entiende, las lenguas del viejo continente. Ella no duerme, mientras repasa las líneas de aquel DNI, que de ella solo tiene la fotografía. Gasta las noches cosiendo doble fondos en su ropa. Tiene pesadillas despierta, de botas que patean su puerta astillada y la arrastran, hasta la bala segura en la frente. Es ese monstruo agazapado con la boca abierta, que espera para tragarsela entera, y expulsarla en el Río de La Plata, en alguna orilla del Río de La Plata.